El skatepark se distingue por su paleta de colores, pensada específicamente para armonizar con el patrimonio arquitectónico de la región.
Los tonos arena y terracota, junto con el uso de ladrillos reales en algunos módulos, otorgan al parque una identidad visual fuerte y conectada con su entorno local. El diseño ofrece una combinación equilibrada de elementos aptos tanto para principiantes como para usuarios avanzados: zonas de street, rampas y un bowl abierto con una extensión que incluye pool coping.
