Situado a pocos pasos del océano, este skatepark de tonos amarillos y azules se integra de manera natural en el paisaje costero.
Es un auténtico terreno de juego que une un flowpark de líneas suaves, ideal para la velocidad, con un bowl de varios accesos, apto para todos los niveles. Un circuito de pumptrack, integrado en el propio diseño del skatepark, rodea el conjunto y se distingue por su brillante color amarillo, aportando ritmo y contraste. En conjunto, crea un lugar armonioso, técnico, lúdico y abierto a todas las prácticas.
