Ubicado en el norte de Normandía, el skatepark de Barentin se inserta en el antiguo emplazamiento industrial Badin, preservando su identidad histórica y social.
Construido en hormigón pulido, con obstáculos metálicos que aportan durabilidad y precisión en el deslizamiento, el parque retoma los colores del lugar para integrarse visualmente en su entorno.
Su diseño armonioso se estructura alrededor de un bowl central y una amplia zona de street, pensada tanto para principiantes como para skaters avanzados. Slappys, mani pads, eurogap y bancos completan un recorrido técnico y fluido, que favorece el movimiento continuo y el aprendizaje progresivo.
